Los extraños: Capítulo 2 partía de una promesa interesante. Sus realizadores habían dicho que la primera, una película espantosa, no reflejaba realmente su idea, que había habido interferencias del estudio y que recién acá iban a poder hacer la película que querían. Eso, al menos, despertaba curiosidad.

El problema es que no solo no mejora, sino que es aún peor. Lejos de aprovechar esa supuesta “libertad creativa”, la película se reduce a una sucesión interminable de escenas donde no pasa absolutamente nada. Es un chase movie genérico, sin tensión, sin ideas y sin motivo real para existir.

No hay construcción, no hay atmósfera, no hay escalada del horror. Solo persecuciones vacías que se repiten hasta el agotamiento. La sensación final es de haber sido engañado dos veces: primero con la excusa de la película original, y ahora con esta secuela innecesaria.

¿De verdad hay una tercera parte? Por favor, no hagan más. Ya mintieron lo suficiente.